Análisis: ¿Jeff Sessions está planeando acabar con la marihuana legal? Su carta sugiere que podría estarlo haciendo

“Nos indica que el Fiscal General está comprometido con el hecho de implementar la ley de marihuana bajo el Cole Memo”.

¿Qué pasará con la marihuana legal bajo la presidencia de Donald Trump?. Esa ha sido una gran pregunta para los activistas del cannabis desde que Trump nombró como Fiscal General al experto de justicia criminal Jeff Sessions (famoso por su libro “Las Personas Buenas No Fuman Marihuana”).

A pesar de que las creencias de Sessions acerca de la legalización de la marihuana son bien conocidas (la odia), la pregunta acerca de lo que quiere hacer se mantiene un misterio. Pero una carta del Fiscal General a oficiales del estado de Washington, obtenida esta semana por el Washington Post, ofrece luces considerables a la pregunta.

Sugiere que mientras Sessions se mantiene escéptico de los esfuerzos para legalizar el uso recreacional de la marihuana, las acciones del Departamento de Justicia respecto al asunto son, por ahora, todavía dictadas por el Cole Memo, un documento de la era de Obama que expone las políticas de la no interferencia federal con leyes estatales mientras la salud pública y la seguridad pública no estén amenazadas.

Pero la carta también incluye una lista de preocupaciones de salud pública y seguridad compiladas por las autoridades federales, para potencialmente arreglar el terreno para intervenciones federales mas agresivas en Washington y otros lugares en los próximos años.

“Una carta como esta es un importante indicador” de la posición actual del DOJ acerca del tema de la marihuana, dijo John Hudak, un experto de políticas de drogas del Instituto de Brookings.

“Nos indica que el Fiscal General está comprometido con el hecho de implementar la ley de marihuana bajo el Cole Memo”. La semana pasada el Fiscal General recibió recomendaciones por parte de un grupo seleccionado acerca de cómo el gobierno federal debería abordar el tema de la legalización de la marihuana. Pero hasta el momento esas recomendaciones no han sido publicadas, generando críticas por parte de activistas y miembros del Congreso.

La carta de Sessions, con fecha del 24 de julio, reitera que el “Congreso ha determinado que la marihuana es una droga peligrosa y que su ilegal distribución y venta es un crimen”, y que “el Departamento se mantiene comprometido con ejercer la Ley de Control de Substancias de una manera que aplique eficientemente nuestros recursos para abordar las importantes amenazas a la salud y la seguridad pública”.

A pesar de que superficialmente esas sentencias se lean como una declaración agresiva a la prerrogativa federal en temas de leyes de marihuana, se acercan casi textualmente al Cole Memo de 2013, el cual fija una política de no interferencia, siempre que las prioridades de salud, tal como prevenir el uso en adolescentes y por diversión en otros estados, fueran alcanzadas.

A pesar de que el Cole Memo se reservó el derecho de que las autoridades federales investigaran y procesaran operaciones de la legalidad de la marihuana, los fiscales generales se abstuvieron de hacerlo, con unas excepciones notables.

La carta de Sessions reconoce la correspondencia de Washington y otros estados en donde la marihuana es legal, lo que caracteriza al Cole Memo como “indispensable” en esas estructuras estatales regulatorias de la marihuana. Sessions luego subraya la sentencia final del Cole Memo: “nada aquí impide la investigación o proceso, incluso en la ausencia de cualquiera de los factores listados anteriormente, en particular circunstancias en las que la investigación y procedimientos sirvan de otra manera a un interés federal importante”.

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