Experta de Harvard explica cómo pedir un aumento de sueldo o negociar tu salario

Cómo y cuándo es el mejor momento para hacerlo

Recuerda que lo que no negocies antes de firmar el contrato, difícilmente podrás hacerlo días después.

¿Cómo hacerlo?

En este sentido hay un dicho popular que dice "quien habla primero, pierde". Cuando te pregunten cuánto quieres ganar, contesta de forma positiva, pero sin indicar una cantidad. Decir: “quiero el dinero suficiente como para financiar un curso, un máster o lo que quieras poner como ejemplo”, es una buena respuesta para evadir la interrogante y no "hablar primero".

Este podría ser más o menos un plan de acción después de recibir la oferta: “Muchas gracias por su ofrecimiento, realmente lo aprecio. Voy a tomarme un par de días para pensarlo y llamaré de vuelta”. En esos días, piensa bien en los tres pasos de los que hablamos arriba, y prepara una contra oferta. Llama por teléfono a la oficina de recursos humanos, o a quien sea que te entrevistó, y plantea la posibilidad de negociar.

Si, después de haber pedido más dinero nos han dicho que no es posible, aún existe espacio para la negociación. “Siempre hay alternativas. Recordemos que asumir un nuevo empleo no sólo es apropiado tomar en cuenta la remuneración, sino otros aspectos como el horario, las responsabilidades que asume y la posibilidad de proyectarse en la empresa”, dice Sutton.

Su consejo es pensar en qué gastos o necesidades tienes, cuáles son tus prioridades y cómo podría la empresa ayudar a satisfacerlos con alguna retribución. Por ejemplo, puedes hacer alguna de estas preguntas: ¿puedo tener una semana adicional de vacaciones? ¿puedo tener horarios más flexibles? ¿me pueden ayudar a programar un plan de pagos de mis deudas de estudiante? ¿ofrecen parking gratuito? ¿pueden hacer contribuciones a un fondo de retiro o 401k?

Adicionalmente, también es posible pedir una revisión del cargo en unos meses y plantear algo como “si yo cumplo con X, Y y Z objetivos, ¿puedo obtener un aumento de tanto por ciento?" La experta recomienda que cualquier cosa que se acuerde preferiblemente debe ponerse por escrito, o al menos tenerlo escrito en un e-mail.

“Uno de los errores comunes que se cometen en estas negociaciones, es que se asumen cargas laborales grandes, que exceden las capacidades, por altos salarios”, explica la experta de Harvard. “Algunas veces un maestro, por ejemplo, con 2 meses de vacaciones tiene un mejor salario por hora que alguien con a penas dos semanas de vacaciones pero un ingreso anual más alto. Es importante ver la relación carga laboral-salario”, aconseja.

He observado especialmente que muchos de los latinoamericanos somos muy temerosos de pedir más de lo que nos ofrecen, tal vez por venir de una cultura en la que, en la mayoría de los casos, no nos enseñan en las escuelas a tener una actitud crítica y a hacer sentir nuestra voz. ¿Tal vez la cultura del oprimido aún prevalece tras años de colonialismo? Podría ser una razón. Pero por ahora no importa por qué; lo que busco es animarte a que lo hagas. Recuerda que nadie va a abogar por ti si tú no lo haces.

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