Ni Messi ni Cristiano: Luka Modric alzará el codiciado balón de oro

Este lunes, el croata recibirá el galardón más importante que lo acredita como el mejor jugador de fútbol del mundo

De niño su cuerpo se veía frágil. Nadie nunca creyó que se convertiría en un jugador profesional. Pero con el tiempo se fue forjando la leyenda. Luego, ya todo un adolescente, tuvo un entrenador exclusivo que le enseñó a dominar la técnica.

“El entendimiento del juego era innato”, dijo su entrenador personal.

Fue a hacer pruebas al Hajduk Split, el equipo que lleva en el corazón. Como cualquier niño de la región de Dálmata soñaba con vestir esa camiseta. Pasó varias semanas en pruebas. Pero los veedores consideraron que por más técnica que tenía su cuerpo no daría los resultados esperados.

Muchos le dijeron a Modric que no serviría. Se le burlaron y lo trataron de menos. Luka, decepcionado, se le pasó por la cabeza la horrible idea de no volver a jugar. De intentar otra cosa.

Pequeño, pero de corazón grande, siguió con el Zadar. Viajaba y jugaba torneos. En una grabación de esos momentos, se ve al pequeño de dientes grandes, con los ojos cerrados y la boca abierta, mientras viaja en un bus con sus compañeros.

Pero llegaría el momento de jugar en primera. Su club de inferiores lo llevó al Dinamo Zagreb, en el que quedaron impresionados, porque a pesar de su cuerpo delgado y su baja estatura tenía un poder escaso: saber leer el juego.

Ganó cinco títulos en tres años, uno de ellos gracias a un gol que le anotó al equipo de sus amores el Hajduk. El fútbol no sería igual si no existiera la revancha.

Luego pisó suelo inglés y de ahí a brillar con el Real Madrid. Pero brillar no es lo mismo que entrar al salón dorado de la historia del fútbol. Quedó cerca en el Mundial de Rusia, donde su país terminó quedando como subcampeón, pero lo logró en lo individual al destronar a Messi y a Ronaldo, que por 10 años consecutivos se alternaron el título, para coronarse él como el mejor jugador del mundo.

Log in to comment