Los pobres sí deben declarar sus impuestos

Hay leyes federales y de la ciudad que favorecen a las familias de bajos recursos y que tienen un número de seguro social a la hora de devolverle los impuestos.

Se acerca la época de declarar sus tributos. El año pasado, 50.000 familias pobres se beneficiaron con la devolución de unos 125 millones de dólares, por parte Servicio Interno de Rentas (IRS en inglés), en el área metropolitana de Washington DC. Lo preocupante es que unas 20.000 familias más no están reclamando ese derecho.

No se sabe quiénes son esas familias, pero es de suponer que pertenecen a las minorías afroamericana y latina. Tampoco se sabe por qué no se benefician, podría ser que no están declarando sus impuestos porque consideran que sus ingresos son mínimos o porque están escogiendo el lugar y la persona equivocada para su declaración impositiva.

“Lo que sí se sabe es que son pobres, que tienen ingresos anuales de unos 25.000 dólares en promedio” dice Joseph Lietmann-Santa Cruz, director asociado de Capital Area Asset Builders (CAAB), una organización sin fines de lucro, que de enero a abril concentrará sus esfuerzos en lograr que las familias pobres declaren sus impuestos. Solo si completa su información tributaria se beneficiará de lo que él considera “no es una ayuda social sino una coinversión que hace el conjunto de la sociedad a favor de los que obtienen pocos ingresos con su trabajo”.

La famosa devolución de impuestos es una ley conocida como Earned Income Tax Credit (EITC) que está en vigencia desde 43 años. Se creó para ayudar a las familias que reciben una paga por su trabajo o que tienen una pequeño negocio, pero que esas ganancias no son significativas. Usted podría ser un padre o madre de familia que por falta de información está perdiendo una devolución de impuestos de 8.700 dólares, tanto federales como locales.

Estos son los requisitos para favorecerse de la devolución de impuestos: ser residente permanente o ciudadanos; tener un número de seguro social, haber ganado 25.000 dólares por medio de trabajo; tener hijos o nietos menores de edad, con discapacidad o adoptados que dependan del trabajador; y, por supuesto, declarar sus ingresos por haber trabajado a tiempo completo, de medio tiempo, temporal, pocas semanas o solo unos días. Si gana más o menos de ese monto también puede ser retribuido. Para eso hay una tabla de mínimos y máximos que le ayudarán a hacer el cálculo.

Otro detalle muy importante para lograr que esa ley le beneficie es elegir bien dónde declarar sus impuestos. Aquí es donde entra la experiencia de CAAB y las 20 oficinas que durante la segunda semana de enero y hasta finales de abril estarán abiertas en distintos barrios de la ciudad, para ayudarle a declarar sus impuestos sin costo. El personal de estas oficinas está entrenado, para asistir a las familias pobres a llenar todos los formularios necesarios, porque el único objetivo es que se beneficie de esa devolución.

El año pasado, ocho millones de familias estadounidenses salieron de la pobreza gracias a esta devolución. Por lo tanto elija bien donde declarar sus gravámenes, puesto que las familias más pobres tienen que llenar más formularios para obtener beneficios y compañías especializadas en declaraciones tributarias le cobrarán más por cada formulario. Esté atento a la campaña que a principios de enero realizará el CAAB informando donde estarán atendiendo gratuitamente. Este esfuerzo se está haciendo con el apoyo de Washington Gas, Citibank, el Departamento Municipal de Seguros, Bancos y Valores y la Oficina de Asuntos Latinos de la Alcaldía.

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