2018 el año del colapso: se profundiza la crisis de Venezuela

Un gobierno criminal que opera como un cartel de droga y una oposición complaciente solo retrasa la inminente salida de Maduro.

No hay que ser “iluminado” para avizorar la caída libre de Venezuela este año. Ya la situación viene desmejorando exponencialmente con grados de crisis poco vistas en la región. Lo peor está por venir. Enero es siempre el mes de mayor insatisfacción, en un país con escasez de alimentos, medicinas o bienes, terribles servicios de agua o electricidad, sistema de salud ineficiente o inexistente, violaciones graves de los derechos humanos, falta de libertades fundamentales, una inflación del 2,735% anual, una contracción de 14,7 PIB, crimen masivo, inseguridad y un salario mínimo mensual por debajo de US $ 3 por mes, es explosivo. Entonces la crisis humanitaria se expandirá a un nivel sin precedentes, llevando al país a una "Somalización". Un país petrolero que ha estado reduciendo la producción de petróleo en más de 1,2 millones diarios debido a la ineficiencia y que necesita importar gasolina para cubrir el mercado interno no tiene lugar para la recuperación, incluso si los precios del petróleo aumentan nuevamente no hay capacidad de recuperación bajo las condiciones actuales.

El país entró oficialmente en default, con sanciones internacionales contra los bonos venezolanos, sanciones contra funcionarios del gobierno y una preocupación compartida en los gobiernos de casi todos los países democráticos sobre la crisis política y humanitaria. El sistema bancario venezolano y la industria petrolera se han utilizado como vehículos para el tráfico de drogas en todo el mundo, las operaciones de la mafia y el lavado de dinero. Un estimado de 700 mil millones de dólares se robaron funcionarios corruptos del gobierno, militares, empresarios corruptos, opositores corruptos, bolichicos y testaferros. El problema es que ya se les han venido reduciendo las fuentes amplias de robo y entre ellos se han tenido que robar. La mala noticia para todos estos grupos es que nuestra organización sigue trabajando arduamente para lograr más sanciones, y les puedo confirmar que ya están en camino tanto aquí en Washington como en Europa y Canadá. Sanciones que van hacia los familiares, una lista de militares y muchas sorpresas más. Incluso es recurrente la solicitud de sanciones para miembros de la oposición que están en colusión con el gobierno de Nicolás Maduro.

Venezuela experimentó tres meses de violenta manifestación política en 2017, más de 120 personas murieron y miles de manifestantes y líderes de la oposición fueron arrestados y más de 240 permanecen en la cárcel. Algunas falsas promesas con programas sociales falsos y represión evitaron manifestaciones masivas en barrios pobres. Ello sumado al control social con la violencia de grupos armados ilegales controlados por el Gobierno, que aterrorizan a los barrios para evitar manifestaciones. Pero 2018 será diferente, el asesinato de una pobre joven embarazada por parte de una Guardia Nacional el 31 de diciembre, porque ella se estaba manifestando por la falta de alimentos o las protestas por comida que se van multiplicando, van indicando el próximo escenario para la crisis venezolana y la confrontación masiva y diaria. Las próximas semanas el país experimentará un aumento exponencial de manifestaciones esporádicas, violencia callejera, disturbios y saqueos en barrios pobres y que crecerá a nivel nacional, podemos anticipar que la reacción violenta del régimen autocrático traerá más asesinatos y detenciones. Los controles de precios y saqueos coordinados por el régimen contra mercados y abastos en zonas de clase media solamente agravaran el problema. Venezuela experimentará una nueva ola de manifestaciones masivas en una combinación de disturbios por alimentos / medicinas / escasez en barrios pobres y manifestaciones políticas en carreteras y otras áreas. Lamentablemente ocurrirá un derramamiento de sangre.

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