El antes y después del pitcheo de los Nacionales

Con una efectividad colectiva de 4.04, el rubro los posicionó novenos en toda la Liga Nacional

Cuando suba el telón de la temporada 2019 de las Grandes Ligas, una de las franquicias que podría mostrar nueva cara serían los Nacionales de Washington. Su aún gran figura, Bryce Harper, podría tener nuevo uniforme dada su salida a la agencia libre, por lo que una nueva etapa iniciaría en la capital estadounidense; sin embargo, su mayor cambio para la venidera campaña podría apuntar directamente hacia el cuerpo de lanzadores.

A diferencia de otros años en los que era una constante que los brazos del conjunto de DC serían los grandes elementos a dar la cara por parte de dicho cuadro, 2018 fue, más que discreto, incómodo. Con una efectividad colectiva de 4.04, el rubro los posicionó novenos en toda la Liga Nacional, muy por debajo de lo que acostumbraban a mostrar, siendo este uno de los principales factores para, contra todo pronóstico, perderse la fiesta de los playoffs.

Al separar a los cuerpos que conforman dicha unidad, abridores y relevistas, la diferencia no muestra una distancia abismal; todo lo contrario, escasos números son los que condicionan a un grupo de otro, algo que no pone la balanza de un lado en específico al momento de pensar en los responsables de que los Nats tuvieran que ver desde casa la postemporada entendiendo que es desde el montículo donde se han hecho fuertes frente a sus rivales, alimentando aquello de que en el Viejo Circuito manda el pitcheo.

Ahora, para la gerencia de Washington vendrá una tarea un tanto difícil, pero necesaria: ponderar si es momento de refrescar la imagen de sus lanzadores, buscando nuevas piezas en la agencia libre o tocando ciertas puertas para adquirir a otros serpentineros comprometidos por la vía del cambio.

Edad

La edad promedio de los brazos de los Nacionales es de 29 años, número más alto en la Nacional y que comparte junto a otras cinco franquicias. De entrada, y con el número más bajo del lado de los Piratas de Pittsburgh, Bravos de Atlanta y Filis de Filadelfia, con 26 años en promedio para su cuerpo de pitcheo, la brecha no luce tan preocupante; sin embargo, cuando los dos últimos equipos mencionados son rivales directos en la división Este, es obligatorio pensar que varios ya piensan en el presente y futuro.

De los hombres que este año saltaron al morrito como abridores, cuatro pasaban los 30 años, con Max Scherzer como el de mayor veteranía en el grupo gracias a sus 33 almanaques encima. Estando sanos es mucho lo que aún pueden dar, pero no por ello se debe descuidar a la generación de relevo. Sobre esto, Erick Fedde, de 25 años, fue la buena nueva al abrir 11 duelos, asomándose como un nombre que sonará con frecuencia en 2019.

Will Crowe y Seth Romero son otros de los chicos que podrían instalarse en el equipo grande en caso de que su momento llegue y respondan con el talento que los caracteriza.

Agentes libres

Pero si se buscan resultados inmediatos, la respuesta es sencilla: la agencia libre es el lugar a apuntar, donde se debe estudiar con detenimiento lo que se espera obtener por un precio razonable, y en donde este año aparecen varios elementos apetecibles para poner algún cheque sobre la mesa y así uniformar con los colores de los Nats a algún lanzador que fortalezca y ayude a revivir a un cuerpo confiable que en 2018 perdió el norte.

Uno de ellos podría ser Patrick Corbin. Con la pasada campaña defendiendo los colores de los Diamondbacks de Arizona, el abridor zurdo es considerado por los expertos como uno de los pitchers a los que le harán más ofertas para cambiar de equipo. Y no es para menos. Este año alcanzó las 200 entradas de labor, con marca de 11 victorias por siete derrotas y una efectividad de 3.15, la más baja en lo que va de carrera.

Para obtenerlo, lo más lógico sería brindarle un contrato por cuatro o cinco años y alrededor de 20 millones de dólares por zafra.

Una cifra similar podría aspirar Dallas Keuchel. El que se coronara en 2017 con los Astros de Houston, tiene dos años más que el recientemente mencionado, por lo que sería visto de reojo para pensar en un compromiso a largo plazo; no obstante, un acuerdo por tres o hasta cuatro años no sería despreciable. El diestro presentó record de 12-11 y efectividad de 3.74 en 34 salidas.

La última gran opción sería Nate Eovaldi (29 años), recientemente campeón con los Medias Rojas de Boston, quien no fue tan espectacular en sus estadísticas, con foja negativa de 6-7, pero con la seguridad de que, con el comando de sus envíos y un soporte ofensivo decente, no traerá dolores de cabeza a la dirigencia.

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