Latinos en STEM: Ingeniero mecánico ama sus raíces latinas

Enrique Sanz representa a un porcentaje creciente de latinos en las carreras de STEM

Desde niño Enrique Sanz se inclinó por las ciencias y matemáticas. El joven, de padres peruanos, es el primer ingeniero en su familia.

“Él siempre tuvo la actitud para las matemáticas y era muy curioso tratando de armar cosas”, dijo a El Tiempo Latino su madre, Gabriela Dorado.

Sanz, de 23 años trabaja en la compañía Dewberry, una reconocida firma de ingeniería, con sede en Fairfax, Virginia.

“Aquí hago varias cosas, trabajo con los planos que se necesitan para los diferentes proyectos”, manifestó Sanz, quien estudió ingeniería mecánica en la universidad George Mason, de Virginia.

Sanz es uno de los pocos hispanos que se desarrollan en el campo de las Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés).

Pese a que más latinos se están inclinando más por estas carreras, aún el índice de graduados en estas ocupaciones es muy bajo en comparación con otros grupos.

De acuerdo al Departamento de Educación de Estados Unidos, los hispanos representan sólo el 10% de los graduados universitarios en STEM y apenas el 2% de la fuerza laboral en estas ocupaciones.

Sanz es el orgullo de su familia. “Él siempre ha sido un chico muy enfocado que ha sabido aprovechar las oportunidades, como ocurrió desde muy temprano en la escuela”, dijo Dorado.

Programa excepcional

Desde muy niño Sanz se distinguió en la escuela. Por su habilidad en las matemáticas, lectura y otras materias fue seleccionado para participar en un programa para niños excepcionalmente talentosos.

Este programa está diseñado para estudiantes que tienen un coeficiente intelectual alto y han desarrollado características extraordinarias.

“Sus maestros vieron que él era un niño muy aplicado y talentoso. Me decían que captaba rápido y que podía calcular las operaciones matemáticas mentalmente”, dijo su madre.

Sanz estudió seis años bajo el programa. “Lo cambiaron a otra escuela en segundo grado y allí acabó la primaria. Después siguió en GT hasta terminar el octavo grado de ‘middle school’”, agregó su madre.

En la secundaria, Sanz también tomó cursos avanzados en ciencias y matemáticas. Era uno de los pocos hispanos en las clases.

Un informe de la iniciativa de la Casa Blanca de Excelencia en Educación para los Hispanos —enfocada en aumentar el número de latinos en STEM— dice que sólo el 67% de los estudiantes hispanos en la secundaria tiene acceso a una gama completa de los cursos de STEM, como Álgebra I, Álgebra II, Geometría, Cálculo, Biología, Química y Física.

El plan promueve las carreras de STEM a través de programas de mentores, cursos después de la escuela y cursos de verano. Así como el aumento de maestros en estas ramas.

Alta demanda laboral

La demanda laboral en el campo de las Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas está creciendo vertiginosamente.

En una década, entre 2010 y 2020 se proyectó un crecimiento del 17% de puestos de trabajo en STEM.

Las oportunidades laborales son más grandes en este tipo de ocupaciones. Sanz se graduó de la universidad en mayo de 2017 y días después ya estaba empleado, mientras que en otras carreras los que reciben su diploma deben esperar meses para ser contratados en la rama que se especializaron.

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