Un colegio de excelencia para chicas en Georgetown

Unas 500 estudiantes se educan en esta institución y el 33 por ciento recibe ayuda financiera

Si quiere un colegio para sus hijas con la tradicional excelencia de la educación salesiana, Georgetown Visitation Preparatory School es centro educativo ideal en pleno corazón del barrio que lleva el mismo nombre, en Washington, DC. Es tiempo para presentar las aplicaciones para estudiantes de noveno a duodécimo grado. Lograr el cupo en ese centro educativo garantizará una preparación académica rigurosa.

Siguiendo los pasos de San Francisco de Sales, en este colegio femenino se anima a sus estudiantes a vivir la vida bajo el enunciado de aquel paciente y gentil obispo de Génova: “sé quien eres y que así sea”. El objetivo, según explicó a El Tiempo Latino Caroline Handorf, directora de Comunicaciones de Georgetown Visitation Preparatory School, es que aprendan a “descubrir lo mejor de ellas tanto en el aula y afuera, explorando diversas actividades y profundizando su fe”.

Este centro educativo, que tiene 500 estudiantes y no más de 15 alumnas por aula, ofrece a cada estudiante la oportunidad de ser líder, brillar y desarrollar su potencial con el apoyo de los profesores y sus compañeras de clase.

Todas las jóvenes graduadas de este centro están preparadas para continuar sus estudios universitarios, pero antes de ser parte de la familia de estudiantes de Georgetown Visitation, lo ideal es reservar una cita, para que las aspirantes, los maestros y las alumnas que ya están allí se conozcan y compartan sus experiencias.

A través del programa “Cub for a day” las alumnas del octavo grado, interesadas en el plan de visitas, pueden entrevistarse con un miembro de la oficina de admisiones. El plan de visitas se desarrollará entre el 23 de septiembre hasta el cinco de diciembre, pero se puede agendar una cita a partir del 26 de agosto. Hay que llevar cartas de recomendación de los profesores, transcripciones, ensayos y haber rendido la Prueba de Nivel de Escuela Secundaria (HSPT).

Este es un centro de educación privado y pagado, cuesta un promedio de $31 mil anuales por alumna, pero también cuenta con un fondo de dos millones de dólares para financiar al menos un tercio del alumnado. “Creemos que el costo no tiene por qué ser un impedimento para que una joven reciba una excelente educación en nuestro colegio”, aseguró Handorf. Alrededor del 33 por ciento de alumnas recibe algún tipo de ayuda financiera y también hay una especie de becas de excelencia que beneficia a una alumna en cada clase.

En caso de que quiera que su hija aprenda o mejore el español, este colegio ofrece clases en este idioma en todos los niveles. “Nuestras alumnas vienen con cierto nivel de conocimiento del idioma, pero la meta es que tengan un currículum apropiado y riguroso. Aquí pueden estudiar español desde el nivel uno hasta el plan avanzado, incluyendo un curso de literatura e incluso ingresar al Bridge Program, para continuar sus estudios a nivel de college, en Georgetown University, que está muy cerca de nuestro centro”, dijo Handorf.

De un alumnado de quinientos, el 11.4 por ciento de origen latino, quienes gozan de suficientes oportunidades para, además de sumergirse en un riguroso currículum académico, explorar nuevos intereses y perfeccionar sus talentos y habilidades. En el proceso educativo se hace énfasis en dejar crecer sus capacidades de liderazgo, edificar una amistad para toda la vida y hacer de estas jovencitas autosuficientes, intelectualmente maduras y mujeres moralmente responsables de su fe, su visión y propósitos”.

Desde el primer año las estudiantes empiezan a sumergirse en el mundo el álgebra, geometría, matemáticas, conceptos de la física, primer nivel de francés o de español. En todos los años de estudio se acercan al pasado, es decir a la historia de las civilizaciones. También hay tiempo para educación física, música y arte. En los años superiores el pensum de estudio agrega química, trigonometría, biología e inglés, francés o español de tercer nivel.

El programa extracurricular tiene una variedad de clubs y cada estudiante tiene la posibilidad de participar, al menos en uno de los clubs después de clases. Existen más de 70 clubs para escoger. Además hay 22 equipos deportivos. El programa de artes realiza dos espectáculos al año y el coro reúne a unas 100 estudiantes. “Nuestro colegio -dijo Handorf- hace partícipes activos a los padres de familia con una misa de bienvenida, luego ofrecemos un programa informal, con una especie de madrinas, que se encarga de conectar a las familias que hablan español para facilitarles información en su lengua materna y apoyo durante los años que las estudiantes permanecen en este colegio”.

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