La muerte de Tyler Skaggs y los recuerdos de otros peloteros fallecidos

Era “una parte importante de la familia de los Angelinos”, según comunicó la franquicia

Hay días en los que el deporte no encuentra razón de ser. Las noticias negativas rondan y es la oscuridad la que gana terreno. Esto pasó en el béisbol de las Grandes Ligas el lunes 1 de julio, fecha que quedará marcada es la memoria de todos sus personajes involucrados, especialmente en la de los fanáticos, jugadores y demás trabajadores de la organización de los Angelinos de Los Ángeles, por la muerte de una de sus piezas, el lanzador Tyler Skaggs.

Todo ocurrió de golpe.

En horas de la tarde de la mencionada fecha, el cuadro californiano anunció a través de sus redes sociales la sensible baja. Más preguntas que respuestas estaban alrededor del hecho, algo que aún sigue repleto de incógnitas.

En medio de un comunicado, la franquicia aseguro que el zurdo de 27 años edad era “una parte importante de la familia de los Angelinos”.

“Enviamos nuestros pensamientos y plegarias a su esposa Carli y a toda su familia durante este momento devastador”, siguió la organización.

La noticia dejó perplejos a todos. Skaggs apareció muerto en la habitación del hotel donde se encontraba el equipo en Texas, pues esa noche se medían a los Rangers. No se encontraron signos de violencia ni sustancias que permitieran pensar en un suicidio. Todo parece haber sido parte de una muerte natural.

La despedida

El hecho se convirtió en la noticia más importante. El deporte suele ser sinónimo de fiesta, donde los hechos positivos abundan y los representantes suelen sor los héroes. Pero días así, mínimos afortunadamente, suelen convertirse en un tropiezo del cual cuesta levantarse.

Los Rangers, locales en esa serie, se portaron a la altura de la triste situación, guardando distancia y homenajeando al ausente. Todo el espacio estaba del lado de los Angelinos, quienes con mucho lamento recordaron al fallecido abridor.

Las reacciones en redes sociales no se hicieron esperar, con palabras de aliento no solo para quienes compartieron con él en su periplo por las mayores, también hubo un trato especial y significativo para la familia de la víctima.

Uno de los que más afectado se vio fue Mike Trout, superestrella de los Angelinos, dos veces MVP y compañero del siniestro.

“Las palabras no pueden expresar la profunda tristeza que sentimos ahora. Nuestros pensamientos y oraciones están con Carli y sus familias. Recordándolo como un gran compañero de equipo, amigo y persona que siempre permanecerá en nuestros corazones… Te amamos, 45”, compartió en sus redes sociales con tres fotos del lanzador.

La trágica lista

En medio de la temporada han sido unos cuantos los peloteros que han perdido la vida por distintas razones.

El caso de Skaggs es, incluso, uno de los menos llamativos no por la prominencia del personaje sino por las circunstancias. Aún por determinar la causa, todo apunta a situaciones naturales. Por más que un atleta se cuide, de la muerte no hay quien escape.

Pero otros elementos vinculados al béisbol de las Grandes Ligas se han visto en peores faenas.

En enero de 2017, Yordano Ventura, lanzador de los Reales de Kansas City, falleció en un accidente de tránsito en su natal República Dominicana. El abridor marchaba a exceso de velocidad y el automóvil en el que se trasladaba se volcó, traduciéndose en una muerte inmediata.

Poco antes, a finales de 2016, José Fernández, abridor cubano de los Marlins de Miami, murió en un accidente de lancha en la popular ciudad del estado Florida. Para lamento de sus allegados y fanáticos, el latino manejaba el bote y su cuerpo, una vez hecha la autopsia, no solo mostraba restos de droga en su organismo, también estaba ebrio. Otros dos hombres iban con él y murieron en el lugar.

Ambos pitchers actuaron entre 2013 y 2016 en el sistema de Grandes Ligas con las mencionadas franquicias.

No obstante, tal vez la muerte más sensible del béisbol data de 1972. El último día de aquel año, el puertorriqueño Roberto Clemente, figura de los Piratas de Pittsburgh y estrella de toda la pelota, se estrelló en un avión cuando iba rumbo a Nicaragua a entregar personalmente ayuda a sus habitantes luego de que estos sufrieran un fuerte terremoto que causó daños incalculables a la nación centroamericana.

Clemente salió de noche y la avioneta en la cual se trasladaba partió desde San Juan, capital boricua, cayendo al mar unos metros después.

Pese a que su esposa le advirtió que no viajara en altas horas, este siguió con su plan para más nunca regresar.

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