EDITORIAL | Los supremacistas blancos también son terroristas

Presidente Trump, ¿les construirá usted una pared a ellos también?

Los gobiernos europeos desembolsan angustiosamente Euros de sus presupuestos para evitar ataques por parte de los terroristas islámicos. El presidente de los Estados Unidos considera imperante cerrar el gobierno del país más poderoso del mundo para lograr los fondos necesarios y construir una pared contra los latinos. Sin embargo, la masacre más grande de USA en los últimos años fue perpetrada por un blanco en las Vegas, en 2017, donde murieron 58 personas y 500 resultaron heridas. En la masacre de la Iglesia de Charleston donde oraban afroamericanos de la comunidad, también fueron asesinados por un supremacista blanco. La masacre de judíos en la Sinagoga Tree of Life en Pittsburgh en octubre del 2018 también fue perpetrada por un blanco. ¿Entonces? ¿Dónde debe mi gobierno gastarse mis impuestos? ¿En el Wall? No creo. Sigo.

La semana pasada se produjo en Nueva Zelanda uno de los ataques étnico/religiosos más barbáricos de la historia. Fue planificado con alevosía y transmitido en vivo por Facebook. Y es que parecía un juego de video comprado en el propio infierno. Lo produjo el terrorista Brenton Tarrant y sus colaboradores. Terroristas que se autodefinieron como supremacistas blancos.

Ese horrible video que no pude terminar de ver, pues mostraba una especie viviente jamás definida por los biólogos, esa que tiene el placer de matar sin propósito, esa que ningún ser del reino animal comparte, no fue perpetrado ni por latinos, ni por gente de color, ni islámicos, sino por una secta que el mundo ha descuidado como amenaza terrorista: los supremacistas blancos. Y nos preguntamos entonces, mientras la atención está centrada en negros, latinos y musulmanes, ¿por qué se ha ignorado peligrosamente el crecimiento de una extrema derecha que se une a los terroristas islámicos en una obsesión por la violencia?

Nuestra pregunta va directamente al presidente Donald Trump: ¿Cuándo va usted a aceptar públicamente la amenaza de los supremacistas blancos? ¿Cuándo va a decir en sus propias palabras que por lo menos es igual a todas las amenazas que usted ha proclamado y que lo ha llevado a pedir recursos y decisiones que van desde una pared a una prohibición a viajar a USA?

La primera ministra neozelandesa, Jacinda Ardern expresó luego de la masacre: “Ha llegado la hora de cambiar nuestra legislación sobre la posesión de armas de fuego”. El terrorista Tarrant obtuvo una licencia de posesión de armas en Nueva Zelanda en noviembre de 2017 y empezó a comprar armas en diciembre de ese mismo año.

Mi visión: dos conclusiones para el gobierno de Donald Trump como consecuencia de la horrible tragedia de Nueva Zelanda, la reacción de la primera ministra Jacinda Arden y de lo que hemos padecido en nuestro país. En primer lugar, tomar en serio el terrorismo del supremacismo blanco y segundo, cambiar la legislación sobre control de armas. Ojalá nos escuche usted, presidente, antes de que ocurra una nueva tragedia.

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