Los Redskins son agresivos en el draft 2019

La particularidad en esta edición quedó marcada por la elección el día uno de jugadores de corte defensivo

El día en que el futuro se vuelve realidad llegó finalmente. El draft 2019 de la NFL se celebró con éxito, en una jornada en la que los equipos presentan sus apuestas más firmes y mediante su exploración en el sistema universitario de los Estados Unidos recogen a lo mejor del país, intento por planificar el futuro inmediato, pero también tomando en cuenta que la ganancia podría ser mayor, sobre todo si las piezas logran potenciarse más temprano que tarde.

La particularidad en esta edición quedó marcada por la elección el día uno de jugadores de corte defensivo, patrón común por estos días. 18 piezas fueron tomadas, una menos que el tope en los últimos años, con 2006 y 2017 por encima con 19 universitarios.

Pensar en las prioridades

Ya se anunciaba como un hecho casi seguro que los Redskins buscarían dentro del mercado de agentes libres a un mariscal de campo que haga las labores en detrimento del lesionado Alex Smith, cuya fractura de tibia y peroné en la ronda regular de 2018 lo apartará por largo rato del deporte, en una situación en la que la curiosidad gira en torno a cómo podrá regresar y, en caso extremo, si es capaz de volver a jugar como profesional.

Con Mark Sanchez y Geno Smith como los nombres más destacados en el mercado, la segunda opción estaba sobre una apuesta arriesgada pero sensata y económica: el draft.

Con la elección número 15 según la lotería, los capitalinos sumaron a sus filas a Dwayne Haskins, proveniente de la Universidad de Ohio State. Según expertos, este es uno de los mejores en su posición entre las piezas que estaban disponibles en la lista, lo que vuelve alarmante el por qué pasaron tantos turnos para que este joven contara con el visto bueno de una franquicia.

Si está sano, los aborígenes se habrán quitado de encima el peso más marcado desde la pasada campaña.

Pero no todo quedó ahí. A través de un cambio con los Colts de Indianápolis, quedándose con el pick 26 de la primera ronda, le dieron la bienvenida a Montez Sweat, de Mississippi State; no obstante, en este último caso la gerencia caminó por la cornisa, pues se decantaron por un defensivo al que le fue diagnosticado un problema cardíaco, poniendo en duda su participación y evolución en el ámbito profesional.

La elección esperada

Nada nuevo bajo el sol con la decisión de los Cardinals de Arizona. El cuadro alado, dueño de la primera elección del proceso, tomó al talentoso Kyle Murray, mariscal de campo con las herramientas para triunfar en la disciplina, pero también con la aptitud para hacer las labores en el béisbol, lo que lo llevó a debatirse sobre cuál deporte defendería como profesional.

El nombre del ganador del Heisman fue noticia por su desarrollo en ambas disciplinas, pero también por apuntar demasiado alto. Antes de declararse a favor de la NFL, los Atléticos de Oakland lo tomaron también por la vía del draft y le dieron $4.6 millones. A diferencia de otros deportes en Estados Unidos, el béisbol de las Grandes Ligas otorga a sus debutantes cifras menores, por lo que se esperaba que con un elemento con sus características, dejaría todo de manos del mejor postor.

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