De Puerto Rico a D.C. con calidad y tradición

Ron el Barrilito llegó a la capital con sus históricos productos

Es un clásico de Puerto Rico. El Ron del Barrilito es infaltable en fiestas y cualquier celebración en la Isla del Encanto, pero también está ganando seguidores en un mercado cada vez más diverso.

Así esta centenaria marca creada en 1880 apuesta por el buen paladar de los consumidores del área metropolitana de Washington, D.C. a donde ha llegado para conquistar terreno y mercado como una bebida con tradición.

En días recientes se hizo el lanzamiento de la marca en Washington en cooperación con Amigos de Puerto Rico, una organización que trabaja en alianzas con la parte de responsabilidad social de empresas para desarrollar proyectos de ayuda para niños necesitados en la isla.

En su introducción en el Distrito esta bebida espirituosa demuestra que necesita poco para convencer a los consumidores. Durante la cata con fines benéficos realizada durante una noche de fin de verano, unos 40 invitados probaron las diferentes líneas de este ron puertorriqueño.

Edgardo Sánchez, embajador de esta casa destiladora de ron con sede en la Hacienda Santa Ana, ubicada en las afueras de San Juan, explicó a El Tiempo Latino sobre las cualidades y procesos que hacen del Ron del Barrilito un producto con una marca líder en el sector.

La empresa llega a esta región para ofrecer un ron de alta calidad cultivado con selectas frutas, maceradas y añejado con las mejores técnicas que han hecho de esta marca familiar un sello distintivo de calidad para Puerto Rico.

Desde 1880

“Nos enorgullecemos de producir un ron que se ha manufacturado de la misma manera, con mucha pasión y mucho esfuerzo desde 1880, a través de las generaciones y hasta el día de hoy continuamos utilizando los mismos métodos utilizando frutas maceradas y una interacción por largo tiempo con barricas de cerezo doroso, lo que hace un ron bien distinto a cualquier otro ron hecho en Puerto Rico y con unas cualidades que lo hacen el mejor ron de todo el mundo”, explicó Sánchez.

La proyección internacional de la empresa va en auge, este año inauguraron el Centro de Visitantes en la fábrica dentro de la Hacienda Santa Ana para que los amantes de esta bebida tengan la oportunidad de conocer el proceso de producción en un entorno de encanto y deleite del paladar.

Ganando mercado

El director de ventas y mercadeo de la marca, Eduardo Bacardí, también arribó a la capital nacional para iniciar la incursión de la bebida en esta región, donde proyectan un rápido posicionamiento como lo están haciendo en otros estados de la costa este. Los desplazamientos de boricuas hacia territorio continental han servido para fortalecer el mercado para este ron.

Este ejecutivo considera que la marca está enraizada a la historia misma de la Isla del Encanto debido a que está asociada con el sentir de la gente puertorriqueña, pero que por tratarse de un producto de alta calidad y con las mejores técnicas de procesamiento ahora mismo compite con mucho tesón en el mercado.

“Siempre está disponible en Puerto Rico, pero como estamos creciendo la marca nos estamos expandiendo a mercados como Washington, D.C. y otras partes de Estados Unidos donde los boricuas o personas que son amantes del ron y en especial del Ron del Barrilito puedan conseguir nuestra marca”, explicó Eduardo Bacardí.

El joven equipo que impulsa esta bebida para el ambicioso mercado internacional apuesta por que un producto como el que produce esta centenaria destiladora lleve dividendos para el desarrollo de la isla, que en los últimos años se ha visto seriamente afectada por desastres naturales y el lento crecimiento económico.

Edgardo Sánchez considera que la filosofía de trabajo del equipo tiene ese sólido compromiso y que una empresa como la que representan reúne condiciones para abarcar esos objetivos.

“Es nuestro deber representar a Puerto Rico y llevar la voz, de los requerimientos para crecer la isla, no solo en lo local sino en un mercado internacional y llevar esa voz de historia, pasión y mucha dedicación”, agregó Sánchez.

Para el área metropolitana de Washington la estrategia de esta marca gira al acercamiento con toda la comunidad latina donde hay un enorme potencial de mercado.

El ron es una bebida destilada proveniente de un proceso de fermentación a partir de la maleza de la caña de azúcar. Aún existe un debate del origen de la palabra “ron” para definir esta bebida, cuya materia es nativa de Asia e India, pero introducida en el Caribe y América Latina durante la colonización española.

En un inicio las bebidas destiladas tenían usos medicinales, pero con el desarrollo de los pueblos y los procesos de especialización se fue convirtiendo en una bebida social. En Puerto Rico la familia Fernández se convirtió en pionera luego que uno de sus fundadores estudiara ingeniería en Francia y a su regreso a la isla inició la producción de este ron que sigue cautivando paladares.

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