Bayern Munich sumó su sexta Champions con un ritmo arrollador

Se impuso en la final 1-0 al Paris Saint Germain

El mundo transita un camino distinto al del pasado. Las calles vacías pasaron a ser un hábito ante el arribo de la pandemia del COVID-19. No hubo sitio que no acusara el impacto del brote y su incidencia aún sigue haciendo de las suyas. En Europa, uno de los espectáculos más afectados fue el fútbol, disciplina que debió poner pausa a sus acciones por más de un mes hasta una reanudación caracterizada por estadios sin público.

El parón llevó a la UEFA a establecer un calendario que en el mes de agosto prometía un sinfín de emociones, pues se reanudaría la Liga de Campeones, torneo que se encontraba en fase de octavos de final.

Para ellos, prometió concentrar a los ocho equipos clasificados a cuartos en una sede, Lisboa, y así evitar que los viajes se tradujeran en mayor riesgo de contagio para los futbolistas. Ahí, el alemán Bayern Munich demostró su poderío ofensivo al coronarse con su octavo título en el Viejo Continente luego de superar en la final por 1-0 al Paris Saint Germain (PSG).

Los bávaros establecieron una marca al ganar sus 11 compromisos, varios de ellos por goleada.

El francés Kingsley Coman, precisamente salido de las filas del cuadra francés, marcó en el segundo el único tanto de la final y que permitió al cuadro alemán unirse al podio de los máximos ganadores de Orejonas, solo superado por el Real Madrid (13) y el Milan (7), y empatado con el Liverpool.

Golpe de ataque

Si algo marcará en la historia al Bayern de la temporada 2019-2020 será su capacidad para agitar las redes. Sus 24 goles en la fase de grupos dejaron mucha distancia en la estadística, rubro en el que se incluye un triunfo de escándalo por 2-7 en Londres sobre el Tottenham Hotspur.

En octavos, los dirigidos por Hans-Dieter Flick no quitaron el pie del acelerador y con un global de 7-1 se impusieron al Chelsea.

Una vez conocidos los cruces para cuartos, el destino lo puso en el mismo camino que el Barcelona de España, un duelo que por el presente de ambas organizaciones no deparaba un compromiso parejo. La actualidad brillante del Bayern contrastaba con las irregulares actuaciones de los catalanes; sin embargo, pocos pensaron en algo tan dramático como lo que se vivió en el estadio Da Luz de la capital portuguesa, sitio que pasó a ser el epicentro de un triunfo por 8-2 de los alemanes.

Fue tal el impacto para el Barcelona que horas después fue destituido el entrenador Quique Setién y con él una serie de decisiones de la plana mayor, así como del nuevo director técnico, el holandés Ronald Koeman, que derivaron en el anuncio del argentino Lionel Messi de querer abandonar la entidad española para probar suerte en otro proyecto.

En semis, el cuadro de Munich dejó en el camino con un cómodo 3-0 al sorpresivo Lyon francés, citándose en el duelo por la copa con el equipo parisino.

Rival digno

Del lado del PSG se puso a prueba el programa millonario que en los últimos años buscaba insistentemente el campeonato más preciado en Europa. Para llevar a la definición, los galos se hicieron con el primer lugar de su grupo, uno bastante parejo y donde coincidió con el Real Madrid.

En octavos caminó por la cornisa al vencer con global de 3-2 al Borussia Dortmund Alemán; no obstante, su gran prueba de fuego llegó en cuartos, cuando estuvo durante más de una hora de juego abajo por 0-1 frente al Atalanta de Italia.

El choque sacó el mejor lado del brasileño Neymar, de quien se esperaba un compromiso excelente, liderando a su grupo a una remontada en cuestión de minutos para dejar atrás a un alto obstáculo en la competición.

Ya en semis, el alemán Leipzig puso algo de resistencia; sin embargo, el ataque del PSG fue mayor y obtuvo el boleto a su primera final por 3-0.

Triplete soñado

Con su triunfo, el Bayern Munich alcanzó el triplete, pues la Orejona se sumó al título de liga y copa doméstica, siendo el segundo hito de este estilo para el club en toda su historia. Asimismo, se unió al Barcelona como los únicos equipos del Viejo Continente en ganar los tres trofeos del año en más de una ocasión.

Para el combinado bávaro el presente los coloca como un club con la contundencia suficiente en el gramado, un hecho que impacta de lleno en sus rivales incluso antes de salir a jugar. Esa es la tarea que en principio deberá superar el Sevilla de España, campeón de la UEFA Europa League, y próximo rival de los alemanes en septiembre, cuando se dispute la Supercopa de Europa.

El cuadro andaluz se hizo con su sexto trofeo del torneo al vencer por 3-2 al Inter de Milan italiano.

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