Vacuna contra la gripe podría proteger contra las complicaciones del corazón y ataques cerebrales

La vacunación contra la gripe en pacientes de alto riesgo se asoció con una reducción de un 28%

La tasa de vacunación contra la gripe estacional en los grupos de alto riesgo, tales como las personas mayores de 50 años y los residentes de los hogares para ancianos, es extremadamente baja, y quienes reciben la vacuna contra la gripe reducen de manera significativa los riesgos cardiovasculares de sufrir un ataque cardíaco, un AIT (ataque isquémico transitorio), un paro cardíaco o la muerte, según una investigación preliminar que se presentará entre el 27 y el 30 de julio del 2020 en las sesiones virtuales de la American Heart Association sobre ciencias cardiovasculares básicas del 2020. La reunión es un intercambio global inédito de los últimos progresos en el área de la ciencia cardiovascular básica y se incluyen investigaciones en los campos de los microARN, los genes del corazón y la terapia celular, además del desarrollo cardíaco.

El esfuerzo al que somete al organismo la infección por influenza puede aumentar el riesgo de sufrir un ataque cardíaco o un ataque cerebral, información que los investigadores destacan como conocida.

“Estos grupos deberían presentar las tasas de vacunación más altas debido a que son los que están en más riesgo. Sin embargo, nuestros hallazgos demuestran lo contrario: las vacunas no se utilizan lo suficiente”, indicó la Dra. Roshni A. Mandania, B.S., autora principal del estudio y Doctora candidata de la clase del 2021 de la Foster School of Medicine del Texas Tech University Health Sciences Center en El Paso, Texas. “Como profesionales de la salud, debemos hacer todo lo posible por garantizar que las poblaciones más vulnerables estén protegidas contra la gripe y sus graves complicaciones”.

Mediante la información de la base de datos “2014 National Inpatient Sample” (Muestra nacional de hospitalizaciones del 2014), la más grande de los hospitales de EE. UU., los investigadores, orientados por el Dr. Debabrata Mukherjee, jefe de los servicios cardiovasculares en el Texas Tech University Medical Center en El Paso, evaluaron la tasa de administración de vacunas contra la gripe en pacientes designados como pacientes de alto riesgo por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (para la gripe y sus complicaciones). En la base de datos, se incluyen las personas de más de 50 años, los pacientes con VIH o SIDA, aquellos que viven en hogares para ancianos y las personas que padecen obesidad. Los investigadores examinaron el efecto de la vacuna contra la gripe en los resultados cardiovasculares entre los pacientes que recibieron la vacuna durante la hospitalización y los que no la recibieron.

En más de 7 millones de pacientes de alto riesgo hospitalizados, los investigadores descubrieron lo siguiente:

  • solo 168 325 pacientes recibieron la vacuna contra la gripe;
  • los adultos mayores de 50 años recibieron una cantidad de vacunas considerablemente más baja, en comparación con la población general (un 1,8% frente a un 15,3%);
  • sin embargo, los pacientes de 50 años o más que recibieron la vacuna presentaron mejores resultados en el año siguiente a la vacunación, con una disminución de un 28% del riesgo de ataque cardíaco, de un 73% del riesgo de muerte, de un 47% del riesgo de AIT y de un 85% del riesgo de paro cardíaco;
  • la tasa de vacunación en los pacientes con VIH o SIDA fue de un 2,21%, en comparación con un 8,2% en personas que no padecen estas afecciones;
  • la tasa de vacunación en los residentes de hogares de ancianos fue de un 1,8%, en comparación con un 9,5% en aquellos que viven de manera independiente;
  • entre los pacientes con obesidad, un 2,4% recibió la vacuna, en comparación con un 9% en personas con un peso saludable;
  • los resultados cardiovasculares fueron similares en los adultos de más de 50 años en todos los grupos de alto riesgo.

“Los resultados son impresionantes. Es difícil ignorar el efecto positivo que puede tener la vacuna contra la gripe sobre las complicaciones cardíacas graves”, indicó Mandania. “Algunas personas consideran que las vacunas contra la gripe no son necesarias o importantes, y muchas se enfrentan a obstáculos para acceder al cuidado de la salud, incluida la administración de la vacuna contra la gripe”.

En este estudio, los investigadores evaluaron la vacunación solamente en el hospital, por lo que es posible que algunas personas hayan recibido la vacuna contra la gripe en un entorno extrahospitalario. “No obstante, en nuestro estudio, se destaca el marcado poco uso de la vacuna contra la gripe en los grupos de alto riesgo y se resalta la importancia de la existencia de una iniciativa de política del cuidado de la salud para aumentar la cantidad de vacunas contra la gripe entre todos los pacientes, en especial en los grupos de alto riesgo”, indicó Mandania.

De acuerdo con el director médico para la prevención de la American Heart Association, el Dr. Eduardo Sánchez, M.P.H., FAAFP, este estudio ofrece una base adicional para un proyecto de la asociación.

“Nos asociamos con la American Lung Association y la American Diabetes Association con el objetivo de entregar un mensaje colectivo a los profesionales de la salud y al público general de que todos los adultos y todos los niños, en general, deben recibir la vacuna contra la influenza año tras año. En particular, en el caso de los pacientes que sufren de enfermedades como presión arterial alta, diabetes o enfisema, es fundamental que reciban la vacuna anual contra la gripe. Las complicaciones posiblemente graves de la gripe son mucho mayores para aquellos que sufren de enfermedades crónicas”, indicó Sanchez.

Otros coautores son Arjab Ghosh, B.S.; Jennifer Ma, M.S.; Miguel Mena, B.S.; Christopher Dodoo, M.S.; Luis Alvarado, M.S.; y Alok Dwivedi, Ph.D. Los datos públicos del autor se encuentran en el resumen.

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